La Federación Internacional del Automóvil difundió un comunicado de prensa donde condena la decisión del Gobierno argentino de prorrogar el control de estabilidad (ESP) obligatorio en nuestro país.

 

En noviembre de 2013, el Gobierno de ese momento había establecido que el control de estabilidad (ver su funcionamiento) sería obligatorio para los nuevos autos lanzados en la Argentina a partir de enero de 2018. Sin embargo, el actual Gobierno y las automotrices agrupadas en ADEFA acordaron postergar la obligatoriedad  hasta enero de 2020.

A partir de esto, distintas organizaciones internacionales abocadas a la seguridad vial manifestaron su disconformidad con respecto a esta medida, que debería ser oficializada por las autoridades nacionales antes de fin de año.

A través de un duro comunicado, la Federación Internacional del Automóvil (FIA Región IV) lamentó que… “la importancia de la seguridad vial y el compromiso en la prevención de muertes por accidentes de tránsito parece estar ausente en estos debates en nuestro gobierno”… “Esta postergación podría significar la pérdida de vidas de muchos argentinos” también señaló la FIA Región IV“El ESP fue recomendado en 2012 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para ser integrado en la fabricación de automóviles en todo el mundo. Lamentablemente hoy en día la industria automotriz, generalmente considerada pionera en la innovación tecnológica, es reticente a los cambios y al parecer prefiere evitar su implementación definitiva.”

Por su parte el secretario general de Latin NCAP, Alejandro Furas manidestó…  “Por el bien de los argentinos y de todos los consumidores de la región, esperamos que la postergación sea un rumor y que la Argentina se mantenga en línea con los planes de la Década de Acción para la Seguridad Vial y las metas de sustentabilidad de la ONU estipulados para salvar vidas”.  

 “Mientras sea opcional, los consumidores deberán pagar por su seguridad. Al ser estándar, estaría incluido en el precio de compra de cualquier vehículo”, explica Ricardo Morales Rubio, Presidente del Directorio de Latin NCAP.

Las automotrices, por su parte, aducen que necesitan hermanar medidas con Brasil para optimizar su ejecución. Sucede que en el país vecino la obligatoriedad de este sistema de seguridad está fijada para 2020 en modelos nuevos y para 2022 en todos los 0 km. Recordemos que el costo del ESP junto al ABS sería de aproximadamente u$s 60,00.

Aunque la postergación todavía no fue oficializada, existe el fuerte rumor que la firma se estamparía en el corto plazo entre el Gobierno y las automotrices que propusieron la prórroga.