El Control de Estabilidad, uno de los mayores avances en materia de seguridad de la industria automotriz, es un sistema que previene los accidentes vigilando en forma sigilosa pero activa.

 

El ESP (de Electronic Stability Program) fue desarrollado por Bosch a principios de los años 90 y equipado por primera vez en el Mercedes Clase S del año 1995, en pocos años, se transformó en uno de los principales sistemas de seguridad activa.

Los números y resultados son elocuentes, se calcula que el sistema puede llegar a reducir cerca del 80% de los derrapes de un auto (que pueden devenir en accidentes) y baja un 20% la tasa de mortalidad por siniestros en rutas.

Por eso cuando hablamos de sistemas de seguridad que salvan vidas, el ESP está en segundo lugar, sólo después de los cinturones de seguridad.

FUNCIONAMIENTO

La principal tarea del control de estabilidad es que el vehículo trace la trayectoria que el conductor le marque con el volante. De este modo, si el auto se desvía de su trayectoria por excesiva presión al acelerador, brusquedad al girar el volante, humedad en el asfalto, etc., el ESP actuará para corregir esa tendencia para que el vehículo vaya hacia donde apuntamos con la dirección.

Imaginemos que vamos por una carretera y vemos una curva hacia la derecha, empezamos a trazarla acelerando, movemos el volante, pero el coche quiere seguir recto. Los sensores le dicen a la unidad de mando que el volante está girado 30º y circulamos a 80 km/h. Esto debería generar una aceleración lateral determinada, por ejemplo, de 0.45 G, sin embargo, el sensor correspondiente dice que sólo es de 0.30 G. Esto significa que el coche no está girando todo lo que le indicamos con el volante (subvira). Lo primero que hará el ESP es soltar el acelerador aunque el conductor lo esté pisando, y frenará la rueda interior trasera para que el eje delantero “tire” hacia el interior de la curva.

Si, por el contrario, estamos en una situación de sobreviraje (el coche describe una curva más cerrada de lo que indicamos con el volante), el ESP frenará la rueda exterior delantera para equilibrar las fuerzas y mantener la trayectoria que indicamos.

Siempre que el sistema actúe veremos que el testigo comenzará a parpadear en el tablero y seguramente sentiremos algunos ruidos extraños.

El control de estabilidad es un elemento de seguridad activa del automóvil, ya que entra en acción independientemente del conductor previniendo el posible accidente, frenando individualmente las ruedas en situaciones de riesgo para evitar derrapes, ya sea en sobrevirajes (cuando el auto se va de cola), como en subvirajes (el auto se va de trompa). El ESP siempre está activo como un guardián celoso que entra en acción infinitamente más rápido que el mejor conductor.

Ahora, el sistema no proporciona más agarre al coche, básicamente, lo que hace es enmendar algunos errores que el conductor comete o soluciona imprevistos que no se hayan anticipado. No hace magia, actúa con efectividad pero siempre dentro de los límites de la física. Por ello la máxima de algunos neófitos… el control de estabilidad es para que el coche se agarre mejor en las curvas“… es falsa. El ESP actúa sobre los frenos para corregir una trayectoria, pero no proporciona más agarre ya que éste lo da el neumático y el asfalto. Ergo la adherencia es quien marca los límites del ESP, así que ojo con la velocidad aunque tengamos este sistema en nuestro coche.

ELEMENTOS DEL SISTEMA

El sistema analiza a través de un microordenador y varios sensores, con una frecuencia de 25 veces por segundo, si los movimientos del volante coinciden con el desplazamiento real del vehículo. Si éste se mueve en una dirección no indicada, interviene los frenos y la entrega de potencia para recuperar la trayectoria deseada.

Está compuesto por un grupo hidráulico, una unidad de control integrada (ECU) y cuatro sensores:

  • sensor de ángulo de dirección: está ubicado en la dirección y proporciona información constante sobre el movimiento del volante,
  • sensor de velocidad de giro de rueda: son los mismos del ABS e informan sobre el comportamiento de las mismas (si están bloqueadas, si patinan …)
  • sensor de ángulo de giro y aceleración transversal: proporciona información sobre desplazamientos del vehículo alrededor de su eje vertical y fuerzas laterales, (medidor de  fuerzas G longitudinales y transversales), es decir, cual es el comportamiento real del vehículo y si está comenzando a derrapar y desviándose de su trayectoria.

Con el primero de todos detecta hacia donde quiere el conductor dirigir el vehículo, y con el resto hacia donde se dirige realmente el vehículo.

A su vez, el control de estabilidad (ESP) centraliza las funciones de los sistemas de frenos ABS , y del control de tracción,  para frenar o cortar potencia a cada una de las ruedas y para mantener la dirección y la estabilidad del vehículo. Así el ESP va un paso más allá de los dos sistemas, actuando cuando las fuerzas laterales están trabajando para reducir aún más el riesgo de derrape en todas las situaciones de conducción.

¿SE DESCONECTA?

El ESP es desconectable en los modelos deportivos, ya que puede restar interés y eficacia para los conductores más expertos. Ahora el ESP se puede desactivar (si el indicador está encendido en forma constante quiere decir que está desactivado) no sólo porque seamos un eximio piloto y queramos sacarle el jugo a un deportivo, sino porque en determinadas situaciones muy puntuales puede dejarnos varados. Por ejemplo, si queremos salir de un estacionamiento en la nieve, estamos subiendo una pendiente sobre un terreno resbaladizo, quedamos encajados en el barro o la arena etc. Como el sistema detecta que las ruedas patinan, corta el acelerador constantemente y no nos deja avanzar. Como dijimos son situaciones muy puntuales, por lo que normalmente en tránsito en la nieve, hielo o barro siempre lo aconsejable es dejar el sistema conectado.

CONCLUSION

Aunque todos conozcamos al sistema de control de estabilidad como ESP, estas siglas responden a un nombre comercial acuñado por Bosch y Mercedes. La mayoría de fabricantes han adoptado este nombre aunque existen algunas firmas que utilizan otros. De este modo BMW lo denomina con las siglas DSC, Ferrari con las de CST, Maserati en cambio elige las de MSP, Nissan las de VDC y Chevrolet o KIA lo denominan ESC, Electronic Stability Control, esta última es otra forma generalizada.

Se llame como se llame este sistema (que ayuda al control de la trayectoria aunque se hable de estabilidad) es un elemento fundamental para la seguridad del conductor y los pasajeros, e incluso terceros. Muchas veces se compran vehículos priorizando y eligiendo elementos de confort o imagen, cuando lo que debe primar en la elección de compra son los sistemas de seguridad.